SATSE propone 50 medidas para mejorar y fortalecer el Sistema Nacional de Salud tras la Covid 19

08 junio 2020
Manuel Cascos participa en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica en el Congreso de los Diputados

El presidente del Sindicato de Enfermería, SATSE, Manuel Cascos, participa en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica en el Congreso de los Diputados. 

El presidente del Sindicato de Enfermería, SATSE, Manuel Cascos, ha planteado, en el marco de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del país, un total de 50 propuestas para mejorar el Sistema Nacional de Salud (SNS) y las condiciones de sus profesionales, pidiendo a todos los partidos políticos que materialicen su compromiso de reforzar nuestra sanidad en cuanto acabe la actual crisis de la Covid-19, porque, en caso contrario, las consecuencias serían graves y lesivas para todos.

En su comparecencia en el Congreso de los Diputados para plantear la “hoja de ruta” que, a juicio de SATSE, debería seguir el SNS tras la grave crisis sanitaria y social originada por la expansión de la Covid-19, Cascos detalló, en grades bloques, las medidas que desde el Gobierno y las consejerías de Sanidad autonómicas deben propiciarse a lo largo de los próximos meses para fortalecer y mejorar nuestra sanidad desde el convencimiento de que “esta crisis sanitaria tiene que ayudarnos a todos a reflexionar y aprender de errores cometidos para no volver a cometerlos nunca más”.

Tras agradecer a todos los grupos parlamentarios la posibilidad de mostrar la visión e iniciativas de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas para mejorar el SNS y expresar su reconocimiento por la encomiable labor del conjunto del personal sanitario de nuestro país, el presidente de SATSE quiso tener un emotivo recuerdo para los compañeros y compañeras fallecidos a consecuencia de su lucha contra la Covid-19.

 

En primer lugar, el responsable sindical subrayó la necesidad de aumentar el gasto anual en Sanidad un 1% hasta alcanzar el 10%  del PIB en 2023; implantar presupuestos sanitarios con carácter finalista; reformar el modelo de financiación autonómica para poder destinar más  dinero a Sanidad; aumentar el número de camas y camas UCI e impulsar una gestión de compras centralizadas con la participación de las comunidades autónomas.

De otro lado, Cascos defendió una política en materia de salud pública liderada y cohesionada por el Ministerio de Sanidad, teniendo como referente la Ley 33/2011 de Salud Pública y la Ley de Cohesión y Calidad del SNS, e impulsar eficaces políticas de prevención y promoción de la salud, insistiendo en la necesidad de implantar la figura de la enfermera escolar en todos los centros educativos de nuestro país.

Especial hincapié hizo en la urgente necesidad de propiciar una reforma profunda de la Atención Primaria, destinando, al menos, el 20-25% del gasto, y estableciendo, entre otras cuestiones, nuevas competencias para las enfermeras y enfermeros, potenciar la atención de los fisioterapeutas; programas de atención a la cronicidad; una mayor coordinación con Atención Especializada, y una mejor dotación de recursos y medios de diagnóstico (RX, EKC, ECO…). Asimismo, reclamó la integración de la sanidad penitenciaria en el Sistema Nacional de Salud antes del fin de 2020.

En lo que respecta a los profesionales sanitarios, el responsable del Sindicato demandó la aprobación de la Ley de Seguridad del Paciente; la unificación básica en el conjunto del Estado de sus condiciones laborales y retributivas ; la implantación de un Itinerario Laboral; aprobar sendas normas estatales sobre bioseguridad y medicamentos peligrosos y agresiones; regular la indicación y  uso de medicamentos y productos sanitarios para los fisioterapeutas, y crear un Observatorio de la Imagen de la Mujer en el ámbito sanitario.

En el ámbito institucional y administrativo, Cascos abogó por el fortalecimiento integral del Ministerio de Sanidad, dotándolo de mayores recursos y medios económicos, materiales y humanos, sin menoscabo de la capacidad de gestión de  las autonomías; dotar de carácter vinculante a las decisiones acordadas en el seno del Consejo Interterritorial; profesionalizar la gestión y dirección en la sanidad pública; crear una Dirección General de Cuidados, liderada por una enfermera, en el Ministerio de Sanidad y en las consejerías autonómicas e incrementar la presencia de enfermeros/as en puestos de alta dirección y  responsabilidad sanitaria, política e institucional. 

En otro momento de su intervención, el presidente de SATSE manifestó su preocupación por la precaria situación que sufren los centros sociosanitarios de nuestro país, tal y como ha quedado constatado en esta crisis, y reclamó la realización de una auditoría independiente a estos recursos asistenciales, ya sean públicos, privados y concertados, así como una dotación adecuada de personal sanitario cualificado que garantice la atención y cuidados las 24 horas del día, y el establecimiento de protocolos y normas básicas de obligado cumplimiento determinadas por la autoridad ministerial correspondiente.

Asimismo, Cascos reclamó un incremento del presupuesto destinado a Investigación y Formación de los profesionales sanitarios, a través de los Presupuestos Generales del Estado, y la creación en cada comunidad autónoma  de un Comité Científico que regule y gestione los recursos destinados a la investigación y donde se garantice la participación efectiva de la profesión enfermera.

Por último, el presidente del Sindicato confió en que los compromisos con nuestro SNS y sus profesionales, expresados reiteradamente por todas las instituciones públicas, privadas y de toda índole, se hagan realidad porque “nuestra sanidad pública, los ciudadanos y nuestros profesionales sanitarios no merecen que se les ponga nuevamente al límite de sus posibilidades y capacidades físicas, profesionales y psíquicas”.